domingo, 19 de junio de 2011

Clarence Clemons, gracias

Corría el año 1986, yo tenía 8 años y días antes acababa de recibir de regalo de cumpleaños de mis padres un radiocasette de doble pletina... para aquella época y aquel hombrecillo diminuto que yo era aquello era una tecnología superior que ponía el mundo a mi alcance.

En aquellos días de sesiones eternas escuchando la radio en mi cuarto hubo un momento que fue un punto de inflexión en mi vida. En no sé qué cadena de radio sonó un tema con un ritmo y una fuerza que me pasó por encima de forma aplastante. Cantaba un tipo con la voz rota al que no le entendía ni papa y había una batería y un saxo demoledores.

El impacto fue tal que cogí papel y lápiz esperando que el locutor informase al término de la canción de qué era aquello.
Y así fue... "Esto era Bruce Springsteen, con su tema Night..."

Mi habilidad con el inglés en aquel entonces era la misma que tuve y conservo todavía con las matemáticas, nula. Así que me apunte aquellos nombres como más o menos me sonaban, fui a junto a mi padre y le pedí dinero para mi primer disco.

Era un tema del disco Born to Run, un clásico. Tenía un ritmo endiablado, la batería de Max Weinberg cabalgaba durante tres minutos recibiendo en la cara el viento del saxo de Clarence Clemons apoyado por esa banda brutal al completo que era The E Street Band.

En el día de ayer nos dejaba uno de los artífices de esa primera experiencia determinante que tuve con la música. Tras sufrir un derrame cerebral hace un par de días, Clarence Clemons moría en la madrugada de ayer.

Se ha ido uno de esos tipos a los que me gustaría haber conocido para darle las gracias personalmente. Uno de los saxofonistas más brutales de la historia del rock.

Hay artistas que te marcan, que ayudan a forjar tus gustos y criterios y a los que consideras tus padres musicales. En mi caso, éste era uno de ellos.

Su solo en el tema Jungleland es algo inolvidable e insuperable.

Por todo ello, gracias Big Man.

He dicho.

Clarence Clemons y Bruce Springsteen

sábado, 18 de junio de 2011

Devil sent the rain blues

Aquella tarde salió a pasear por el puerto. Caminaba bajo un cielo encapotado y a la orilla de los muelles, hasta que una lejana música le hizo viajar en su mente hacia otros lugares y otros tiempos.

Fue acercándose a ella, escuchándola de forma cada vez más nítida, hasta descubrir a un viejo que, armónica en mano, desgranaba la más pura esencia del blues.

Era una resurrección, un redescubrimiento de aquella música con la que tanto había aprendido y disfrutado, la causante de sus primeros estremecimientos, la culpable de haberle hecho coger una guitarra por primera vez, culpable de toda la angustia posterior de un músico a lo largo de los años, y causante también de los más hermosos momentos de su vida.

Se quedó allí, escuchando a aquel viejo durante un par de horas, hasta que éste guardó sus cosas y se perdió entre la niebla.
Siguió caminando en compañía de todos los recuerdos que aquella música había traído a su mente.

Aquella noche estuvo llena de emociones, las emociones que causa un blues, pero no por ello fue una noche agradable.

El blues siempre trae consigo una copa amarga y te la ofrece, y si es un buen blues la aceptas, a pesar de sus consecuencias.
El peso del blues se posó en su hombro y le recordó cosas terribles, cosas que creía olvidadas y también intentó convencerlo para cosas que el no había planeado, cosas que podían no salir bien, cosas que él tenía dentro pero que no descubrió hasta esa noche.

Aquella copa amarga comenzó una conversación entre su alma y su blues, que naturalmente consiguió convencerlo, porque era un blues de mucho peso.

De vuelta a casa en la madrugada, se unió otra vieja amiga, y siguió caminando con un gran peso en sus hombros, el de su blues y su soleá.

A la mañana siguiente llovía.



Charley Patton's "Devil sent the rain blues"





He dicho.

martes, 14 de junio de 2011

Blog renovado

Hola a tod@s,

bueno, aquí os dejo una entradita para comunicaros que el blog ha sido renovado como se puede observar en algunas cosas.

A partir de ahora escribiré aquí solo sobre música, ya sea de la mía, de la de otros, o de experiencias relacionadas con la misma.
Así que dejaré de escribir de todos los demás temas variopintos sobre los que venía haciendo incisos de vez en cuando.

De ahora en adelante tenéis varias pestañas en el blog en las que iré incluyendo fotos, fechas de conciertos (espero empezar dentro de poquito), así como los avisos pertinentes cuando vaya colgando mi música, para que podáis escucharla, sin pagar ni nada.

Por último, deciros que la página está ahora preparada para su visualización en plataformas móviles como iPhone o Android.

Un saludo

He dicho.